miércoles, 25 de mayo de 2011

caprichos de destino

Coincidir con él 5 veces en un día (sin haberlo visto nunca antes) en lugares completamente distintos. Que nuestras miradas se cruzasen estas 5 veces. Que cada una iba acompañada de una sonrisa cada vez mayor. Y volverle a ver el día después. Y al otro. Y al siguiente no. Y no volver a saber de él. Nunca más. Es algo que a algunas personas les pondría histéricas, y se preocupasen, o incluso intentarían averiguar quien era y buscarlo en los mismos sitios. Pero yo lo veo como un pequeño capricho del destino. Como si me dijera: Quiero que conozcas a esa persona, quiero que la veas y te quedes con su cara. ¿Por qué? No lo sé. Pero ya lo he hecho

No hay comentarios:

Publicar un comentario