Porque contigo aprendí que no se puede dar marcha atrás, que la esencia de la vida es ir hacia adelante. Ahora tengo claro que la vida, en realidad, es una calle de sentido único.
Cuando estás mal, cuando lo ves todo negro, cuando no tienes futuro, cuando no tienes nada que perder, cuando... cada instante es un peso enorme, insostenible. Y resoplas todo el tiempo. Y querrías liberarte como sea. De cualquier forma, de la más simple, de la más cobarde sin dejar de nuevo para mañana este pensamiento: <<Él no está.>> Ya no está. Y entonces, simplemente, querrías no estar tampoco tú. Desaparecer. Plaf.
No hay comentarios:
Publicar un comentario